sábado, 21 de abril de 2007

LA MISION

La raza humana esta programada para cumplir una función: destruir el planeta. Al principio no éramos suficientes y poco podíamos hacer, pero en los últimos mil o dos mil años (apenas un segundo para la tierra), hemos empezado a ganar. Somos el cáncer que se está comiendo esta célula a la que llamamos Tierra y nuestro poder destructor se mide con dinero. Urbanizaciones, guerras, contaminación son nuestras armas y como seres destructores que somos nunca tenemos suficiente.
A veces el cuerpo al que pertenece la Tierra se siente mal, toma una vacuna y acaba con algunos. Hoy se toma un tsunami, mañana un terremoto, una erupción volcánica o una guerra. Aún así somos fuertes, nos reponemos y volvemos a la carga.
Luego, de tarde en tarde alguno de nosotros sale tarado, no quiere cumplir con su cometido y se hace ecologista.