viernes, 9 de febrero de 2007

NEIRA NO ÉS LA MORALEJA

La foto es de El Mundo
Parece que la historia de Jesús Neira, el hombre que acabó en coma agredido por el agresor de la mujer que intentaba defender, acabará con una alta hospitalária y un áurea de héroe que igual se merece. Es decir, acaba bien.
Pero la moraleja o la catársis no está en Neira. Está en la agredida que se niega a denuciar a su agresor; que le defiende, le encubre.
Tal vez ella sea también una heroína.
Atrapada en un mundo de sentimientos, enganchada a una relación, sobreviviendo a problemas de drogas ajenos. Lanzando golpes invisibles para salvar algo que desconocemos pero intuimos.
No. No te tires de los pelos. No defiendo la aparente e irracional conducta de las mujeres que se niegan a denunciar a su agresor... Lo que ocurre es que imagino que debe ser más difícil regresar a una casa donde te pegan, abrir la puerta a un hijo que te roba o a un padre que te martiriza, que recriminar a un agresor por la calle.
La medalla para Neira, la ayuda, la comprensión y la reflexión buscadla en la agredida que no quiere o puede denunciar.

1 comentario:

Carlos Felipe dijo...

El tema de Neira es muy complejo; y el de la agredida todavía más.

¿Qué motivará a una mujer maltratada a volver con los puños que la marcaron ayer y que la humillarán mañana? Delicada materia...

Cuando hablamos de sentimientos apenas puede actuar la parte racional de la persona. Sin duda el camino es largo y complicado, apenas ha hecho que comenzar. La ley sobre violencia de género tiene todavía que recorrer mucho trayecto y corregir errores; pero al menos es el principio de 'algo'.
Bajo mi punto de vista la 'violencia de género' será erradicada de la misma manera que el drama de los accidentes de tráfico. Cambiar un hecho cultural lleva tiempo y generaciones.

Lo que no acabo de comprender es que se haya empezado la casa por el tejado y, con una ley relativamente eficaz, no se hayan dotado a los juzgados encargados de esta delicada materia de unos recursos, materiales y humanos, adecuados para combatir esta lucha sucia llena de sangre y de lágrimas.
Un saludo y buen blog