viernes, 6 de agosto de 2010

Hiroshima 65 años después de la bomba.

Hiroshima tiene algo. Tiene metro que chirría como lo hacen todos los metros, un submarino metálico que navega entre edificios altos. A cada minuto intenta escapar y las vías se encargan de devolverlo -a base de tirones- a su sitio. Los tornillos chirrían y las abrazaderas que cuelgan de las barras del techo se hacen imprescindibles.




Hiroshima tiene algo más, el Okonomiyaki. Es una especie de crepe a la plancha con brotes de soja y verduras variadas. Hay que tomarlo en un sitio cutre.... La estación de tren es perfecta.







Hiroshima tiene también restos de la bomba, la que cayó hace 65 años y terminó con la carrera nuclear nada más empezar. Solo el que no ha ido a Hiroshima se cree que pude haber una guerra nuclear. Dijero que pasarían 200 años hasta que volviese a crecer la hierba. Se equivocaron. Pero decía que el que visita Hiroshima entiende que no habrá una guerra nuclear porque si la bomba de hace 65 años hizo todo aquello, las de hoy que tienen una potencia 100 veces superior arrasarían un país entero en minutos. Por eso estamos a salvo.

No hay comentarios: