sábado, 30 de julio de 2011

Monzón en Delhi


















Delhi ha cambiado. Ahora, además de metro tiene trincheras de sacos de arena con soldados apostados dentro; Malos tiempos para un país inmenso en el que a los terroristas su vida les importa un pimiento y cualquier cosa puede ser el objetivo. Creo que nunca he visto tantas armas en un lugar donde -supuestamente- no hay una guerra.






















Ahora Llueve. Es el monzón. El agua sagrada que lo limpia todo... que debe limpiarlo todo. Primero caen gotas gruesas y aisladas, pero luego se abre el cielo y las gotas se convierten en jarras, los charcos en piscinas y las calles en torrenteras marrones. Los rickshaws parecen góndolas y la vieja Delhi una Venecia más decadente si cabe y sucia.
La gente se moja, se deja mojar. La ropa es ahora transparente y pegadiza, los pelos caen por la frente y nada vuela. Todos sonríen y disfrutan.

1 comentario:

Comandante Ho Chi Minh dijo...

Cariño, aun haremos algo de ti.

Te queremos.